El
casco urbano de Lanestosa
El análisis del casco urbano de Lanestosa llama poderosamente la
atención por su emplazamiento, la ejemplaridad de su trazado, la escasa
densidad de la trama construida, la presencia persistente de muros interiores,
la tipología de los edificios y el tratamiento desigual de sus bordes.
A diferencia de otras villas vizcaínas, de función
eminentemente defensiva, Lanestosa surge en la Edad Media como una villa-calle
próxima al camino Burgos-Laredo pero marginal al mismo. En efecto, habrá que
esperar a la segunda mitad del siglo XVIII para que el citado camino penetre en
el casco y lo recorra longitudinalmente. La ausencia de muros exteriores que ciñan
el perímetro destinado a recinto urbano y el contraste entre sus límites
meridional y septentrional, cerrado y convergente el primero y abierto y
discontinuo el segundo, alejan toda posibilidad en tal sentido, si bien la
proximidad del río Calera pudiera haber constituido una defensa natural para
tal función.