Ausencia
de funciones urbanas.
Ante todo es necesario precisar que el concepto de
funciones urbanas resulta difícil de aplicar a Lanestosa tanto por su escasa
importancia demográfica como por la dedicación mayoritariamente agropecuaria
de su población. No se trata, por tanto, de definir la mayor o menor incidencia
espacial de actividades y servicios detentados por Lanestosa, algo absolutamente
improcedente en este campo ante su dependencia total de lo vecina Ramales, y en
aspectos concretos, de la también vizcaína Carranza. Al referirnos a funciones
urbanas se trata, en este caso, de analizar los equipamientos existentes que son
absolutamente mínimos.
En efecto, la ausencia total de actividades
industriales introduce ya un rasgo diferenciador respecto a casi todas las demás
vil las vizcainas: sólo Rigoitia, Plencia, Gerrikaiz y Villaro se encuentran en
su misma situación, si bien suplen esta carencia con el desarrollo, en su caso,
de actividades de otra índole. En el caso de Lanestosa, solamente un pequeño
taller de reparaciones, vinculado prioritariamente al mundo agrícola, y una
panadería son muestras de actividades equiparables a las industriales. El
sector terciario, por su parte, se encuentra mínimamente representado por tres
bares, uno dotado de comedor, y otros tantos comercios de carácter de primera
necesidad, de los que alguno funciona, a la vez, como establecimiento expendedor
de bebidas. Dos oficinas de sendas Cajas de Ahorros completan el sector
terciario, que en su aspecto de ocio presenta un frontón y las piscinas
municipales, inauguradas en julio de este mismo año.