Rasgos litológicos, geológicos y topográficos.
No
es posible limitarse al término municipal de Lanestosa para el análisis del
medio físico. El entorno desempeña en geografía física un papel
determinante, mucho más acusado cuanto menor sea el espacio a analizar. Y en el
caso que nos ocupa, la unidad mínimo que cabe considerar es un valle corto,
estrecho y netamente diferenciado de aquél al que desagua el río Calera,
Físicamente,
las Encartaciones son una comarca abrupta en la que se suceden cubetas de
diversos dimensiones - Carranza, Trucios, Mercadillo, Zalla, Gordejuela,
Valmaseda, elaboradas sobre materiales fundamentalmente margo-arcillosos de
escasa resistencia y bordeados por alineaciones calcáreas o areniscosas que
superan en numerosos casos los 600 metros de altitud.
Aunque
el conjunto de la comarca muestra un predominio de áreas montañosas sobre
espacios llanos, reducidos en la práctica al fondo de valle de los principales
cursos fluviales, podemos distinguir dos sectores bien diferenciados atendiendo
al drenaje: el sector sureste, drenado por la red Cadagua‑Herrerías,
principal eje demográfico e industrial de la comarca y favorecido por su función
de paso entre el Bajo Ibaizabal y Castilla, Y el sector noroeste, drenado de
oeste a este por unos ríos cortos ‑Calera, Carranza, Agüera y Barbadun
que generan una serie de valles orientados de norte a sur, aislados y mal
comunicados entre sí y con respecto al área netropolitana bilbaina.
El
valle del Calera es resultado de un proceso de erosión diferencial sobre
materiales de diferente resistencia que oscilan entre las calizas macizas
urgonianas, las negras, las margas
arcillosas, y los esquistos. De su diferente resistencia a la acción erosivo y
de su estructura dependerá el relieve y la topografía del valle.