Rasgos topográficos.
El valle del río Calera resulta un perfecto ejemplo de
valle fluvial suspendido, desde su cabecera entre Zalama y Los Tornos hasta la
ruptura de pendiente que se produce poco antes de su confluencia con el Gándara.
Por el norte lo cierra la barrera caliza que conforma el
sector meridional del anfiteatro de Ramales: auténtica pared, de pendientes
abruptas correspondientes a Sierra Lobera (723 m.) y Peña del Moro (829 m.).
Por el Sur, Sierra Mesada (Penalta, 1 .142 m.) y Montes de Ordunte desde
Salduero (1.128 m.) a La Maza (1.203 m.), Zalama (1.341 m.), Alta (1.323 m.) y
Alto de Los Hornos (918 m.). Al Este, la divisoria con Carranza la establecen la
Peña del Moro y la Sierra de Ubal, con altitudes entre 700 y 800 m. mientras
que por el oeste la divisoria de aguas corre de sur a norte desde Peña Metales
(851 m.) al Alto del Mazo (727 m.) a través del Monte del Prado, continuando
por las lomas de Herada hasta La Casia (692 m.) y Sierra Lobera.
Una
cubeta perfectamente cerrada por tanto, aunque no respondo al modelo radial, y
drenada por una red mínimamente jerarquizada.