C/ Arena nº
15
Se
conoce con el nombre de casa de calleja, y es reconstrucción de otra
incendiada un día de las Nieves, festividad mayor de la villa.
Es
una construcción palaciega, gran edificio cúbico aparejado en mampuesto junteado
en la fachada principal, mientras que los laterales van roseadas. El aparejo es
más noble en los cantoneros (pilastras) y en los marcos de los vanos, así como
en las impostas que separan las tres plantas y en él socalzo (sillería). Los
vanos, todos regularizados, son rebajados en las plantas bojas, mientras en el
ático recogen lo forma apaisado. Todos se someten al plano de lo tachada, salvo
el balcón central que cubre el acceso moderadamente. Interés plástico tienen
las impostas citadas y los alféizares bojos, tenidos en mensulillas molduradas.
El
elemento más interesante del palacio es su espléndido mirador hacia la huerta,
a mediodía. Es de estructura de madera, acristalado; pintada de verde y
bastante perdida, va apoyada en columnas de hierro. Sobre ello se desarrolla, a
modo de tejaroz, una terraza con baranda de hierro, con salido de buhardilla
desde el desván.
Sobre
el acceso de lo tachada aparece lo fecha de 1892 y, como la mayoría de los
casos de su categoría, lleva el portal enlosado de caliza negra.
La
tapia que cierra la huerta está rehecha hace unos veinticinco años; ahora es
bastante más alta que en su estado anterior.
Frente
a la finca de Calleja, en la de La Taberna, se conserva un mirador esquinero
descubierto que, últimamente, ha servido de refugio a los aficionados que recogían
bolos de la bolera pasabolo (hoy en desuso) que allí existe. Es elemento de
subido interés, sobre todo pon lo que sugiere en un contexto como el de la
villa de Lanestosa.