CARTOGRAFÍA
Y TOPONIMIA
La
toponimia es la ciencia que estudia la etimología de los nombres de lugar. Los
dos elementos que integran el topónimo (nombre y lugar) se relacionan en el
documento cartográfico, el mapa.
La
toponimia y la cartografía constituyen un conjunto que no deben separarse: Si
importante es la información toponímica que debiera reflejarse en él y sin la
cual el mapa quedaría incompleto. No es menos importante, en cualquier estudio
toponímico, realizar la localización espacial de los topónimos sobre una base
cartográfica, por sencilla y esquemática que sea ya que nos ayudaría a
comprender de una forma más completa el fenómeno analizado y proporcionaría
un elemento base para posteriores estudios (17).
Por
otra parte, los mapas deben presentar una información clara y sugestiva, sin
sacrificar la precisión de los datos proporcionados. Tan importante es recoger
el nombre correcto, como su localización y su plasmación. Así por ejemplo,
la toponimia mayor debe identificarse, por el cuerpo de letra y su extensión,
de la menor, la hidronimia por el color...
Finalmente,
tal como se expresaba en la introducción, la relación entre toponimia y
geografía es recíproca: si el entorno explica, en ocasiones, el
origen-significado de los topónimos, éstos a su vez contribuyen a recordar las
actividades, el paisaje, los modos de vida,.. de otra época. De ahí que los
topónimos, paralelamente al abandono de las actividades tradicionales, vayan
cayendo en desuso. En algunas ocasiones, ha sido la propia administración la
causante de esta pérdida: cambiando la denominación tradicional de algunas
calles que hacían referencia a un servicio, un emplazamiento, una dirección...
por otra, cuyo alcance se limito a la placa en la que queda registrado (Por
ejemplo, la antigua calle Rivera es, actualmente, calle José Antonio Agirre y
Lekube).