Casa
Consistorial
La
Casa Consistorial vieja, en la calle Lehendakari Aguirre, es ahora una farmacia. En tan lamentable estado se encontraba en la década
central del siglo que se decidió trasladar las instalaciones (1958) a un
edificio que se había construido como colegio en 1928.
La
adecuación a las nuevas funciones hizo necesarias algunas reformas en el viejo
colegio. Es de dos plantas enlucidas en blanco y destaca en él una torreta y
una especie de absidiola a Mediodía (con cierta intención historicista). El
edificio está rodeado de jardín enverjado. Todo está bastante deteriorado,
situación que ha de remediarse de inmediato.
El
viejo ayuntamiento merece un corto comentario. Era sustitución, sobre el mismo
solar, de otro anterior. Tan deteriorado estaba en 1889 que el concejo decidió
reconstruirlo y acometió los obras aprobando un presupuesto extraordinario
bojo la iniciativa del alcalde José Ortiz y Ortiz. El proyecto lo realizó el
maestro de obras Lino Sierra, vecino de Ajo. La planta bojo destinado a matadero
se tasó en 1.085 ptas. y la superior en 4.861 ptas.
En
el ayuntamiento de Lanestosa, al menos o finales del siglo XVIII y comienzos del
XIX, existía espacio para albergar escuela de primeras letras, cárcel,
carnicería y una familia, en dos habitaciones que siempre solicitaba algún
vecino pobre cuando quedaban libres.
A
pesar de la restauración en proyecto, (para estas fechas en que esto redacto,
en marcha) la Cosa Consistorial de Lanestosa como edificio reaprovechado que es,
difícilmente logrará identificarse como un elemento significativo de uso
colectivo. También ella es un edificio descontextualizado, en cierto modo.