La casa
neoclásica
No ha tenido
cabida dentro de ninguno de los apartados arriba desarrollados un tipo de casa
para el que no hemos encontrado mejor denominación que la de neoclásica por
reflejar relativamente bien ese estilo culto.
Es un tipo bastante significativo
dentro de la villa, donde pueden determinarse cabalmente una docena de
ejemplares, todos muy homogéneos y desarrollados bajo unos planteamientos muy
sencillos, que resumimos brevemente. Son construcciones sólidas en cuyo
aparejo predominante de mampuesto enlucido en los entrepaños hay que destacar
las dimensiones y el apurado de los sillares que conforman los huecos.
Pero más
aún que esto destaca la limpieza general de las fachadas, sin corredores, ni
espolones (a veces puede aparecer uno pequeño, colgado, siempre al Norte, como
cortavientos) ni otros componentes habituales en la arquitectura nestosana.
En
pocos casos aparecen balcones que, salvo alguna excepción, suelen ser pequeños
elementos colgados sobre repisillas de piedra, prefiriéndose los enrasados con
lo fachada.
El
término neoclásico lo justifica, además, el marco cronológico en que se
desarrollan: desde las décadas primeras del siglo XIX hasta algo pasada la
mitad de la centuria. Es relativamente frecuente que estas casas vayan fechadas,
como ocurre por todo el Señorío.
Respecto
de la función de lo mayor parte de los edificios catalogados bojo este epígrafe
hemos averiguado que (prescindiendo de readaptaciones de última hora) por lo
general han sido casos de tipo residencial y comercial, significadamente
mesones, posadas, abacerías, etc... Algunas, incluso, siguen conservando la
función original.
No
son malos ejemplos las dos casas del flanco Sur de lo Plaza Vieja; una fue
posada, lo otra es establecimiento bancario. La casa nº 4 de la calle Real
sigue cumpliendo funciones de abacería; ha perdido la función de mesón lo
caso nº 12 de la calle Sainz de Rozas, que se readaptó primero a cuartel y
luego a casa de vecino; lo cosa nº 5-7 de la calle de la Fuente fue sede de uno
estación de diligencias; bojo estos mismos planteamientos entendemos un sector
de la calle Arena (la cosa nº 8 ha sido siempre tienda), y algún otro coso
aislado en el pueblo...
Los
casas “neoclásicas” suponen probablemente un conjunto algo menos
significativo que cualquiera de los otros apartados arriba citados; pero son
elementos patrimoniales de indudable valor, que suelen ser apreciados. Nosotros,
al menos, así los consideramos.
No
perdiendo lo perspectivo de que nos encontraremos con una vieja villa de remozada
caserío ordenado urbana y aseadamente, donde ningún elemento destaca mucho
entre los demás, nos adentramos en el catálogo, abordando el primer circuito.