CREENCIAS
Y SUPERSTICIONES
Antiguamente existía la creencia en las brujas. Cuenta
Vicente Rodríguez, que en su casa, de oído a sus padres, existían brujas. En
ocasiones solían poner todas las escaleras de la casa llenas de ceniza, para
ver si éstos pisaban y se veían las huellas. Por las noches subían al payo,
escondiéndose en el tascón de la hierba, en espera de ver aparecer la bruja y
dispararle con la escopeta.
Se ha tenido la creencia de que si el cárabo cantaba en la ventana de
una casa, alguien fallecería al otro día. No era buena señal que
el cárabo y la lechuza merodeasen juntos por los alrededores de una casa.
La comadreja era tenida como animal de mal agüero. El que
se encontraba con ella tenía que matarla, pero si no lo conseguía, se tenía la creencia de que ésta se vengaba haciendo daño en los animales del establo.
Paro evitar su presencia y echarla de los portales y alrededores de las casas se
acostumbraba a encender fuegos, echando cosas que producirían mal olor.
Podría decirse que la creencia más generalizado ha sido
la coincidencia de los toques del reloj y las campanas de la iglesia de San
Pedro. Si coincidían el toque de las horas del reloj con el toque de campanas,
este hecho presagiaba muerte segura. No en el día, sino en el período de los
tres días siguientes.
Acerca de esta superstición existe el dicho que dice:
“Reloj y campana, muerte cercana o muerte en la cama”.