El anda la muía
En
este juego cuyo número de participantes era variable, dependiendo de los niños
que en el momento de iniciarlo habría, se comenzaba realizando el sorteo para
designar el burro. Generalmente se hacia a pies, iniciándolo dos niños, librándose
el ganador y teniendo que repetir sorteo el perdedor con otro de los
participantes, y así sucesivamente hasta que todos los niños habían hecha el
sorteo, siendo el último perdedor quien se colocaba de burro.
Colocado
el burro, agachado y con los brazos apoyados en las rodillas, comenzaban a
saltar
sobre él, repitiendo todos ellos en cada salto los catorce estribillos que
componían el juego:
A
la una, anda la mula
a
las dos, da la coz
a
las tres, Pepa, Juana y Andrés
a
las cuatro, brinco y salto
a
las cinco, el mejor brinco
o
las seis, allá las tenéis
a
las siete, paso y cojo mi carapuchete
a
las ocho, pan y bizcocho
a
las nueve, empina la bota y bebe
a
las diez, otro vez
a
las once, llama el conde
a
las doce, le responde
a
las trece, las nueve montañas
a
las catorce, cortar cañas a la Habana.
Antes
de realizar el sexto salto, había que colocarse sobre la cabeza un pañuelo,
que en el momento del salto, se tiraba al suelo teniendo que caer al otro lado
del burro. En el siguiente salto, el séptimo, en la caída del mismo, había
que coger el pañuelo en el primer intento, correspondiéndole pasar a colocarse
de burro quien no lo conseguía, iniciándose el juego desde el principio.
El
juego tenía su fin con el catorceavo salto efectuado por el último de los
participantes, momento en que todos los niños salían corriendo para ser
perseguidos por el que hacía de burro. El primero de ellos que tocaba tenia que
suplirle.