El
chorro morro
Para
jugar al chorro morro se formaban dos equipos de 4 a 5 componentes. Un niño,
que generalmente solía ser el más pequeño del grupo, se sentaba, bien sobre
una pared o sobre un banco de los de la plaza y uno de los equipos, tras previo
sorteo, se colocaba de burro, agachados con la cabeza metida entre las piernas
del anterior y apoyando el primero su cabeza en el alda del niño que estaba
sentado. Los miembros del otro equipo saltaban, de uno en uno, sobre la
espalda de los agachados, ayudándose con las manos para realizar el mismo.
Una
vez que habían saltado todos, el que estaba sentado mostraba los dedos de la
mano derecha para que el primero de los saltadores eligiese uno de ellos.
Preguntaba a los que estaban de burro “chorro, morro, pico, tallo, qué”,
nombre con el que se designaban los dedos de la mano, desde el pulgar al meñique
respectivamente. Contestaba el que acordaba el equipo, paro lo que consultaban
entre ellos, y si acertaba, eran los componentes del equipo que estaba arriba
quienes se tenían que poner de burro, igualmente se cambiaban las posiciones
cuando alguno de los miembros del equipo que soltaba se caían o posaban con el
pie en el suelo.
El
sorteo para la posición del equipo casi siempre se realizaba a pies. Uno de los
componentes de cada equipo se situaban enfrente, uno del otro, e iban aproximándose,
indistintamente, pie tras pie, y en el momento en que apenas quedaba suficiente
espacio para que el última colocase el pie, éste partía diciendo “monta y
cabe” quedando como vencedor.