las formaciones cuaternarias.
Finalmente,
las formaciones cuaternarias recubren el fondo del valle desde la embocadura
entre Sierra Lobera y Peña del Moro hasta el final del casco urbano en dirección
sur. Se trata de depósitos aluviales generados por el discurrir errático del río
y en los que ha terminado por encajarse y que muestran un mayor desarrollo
superficial en la margen izquierda, desde La Lama a Entramborrios. Los aluviones
muestran predominio de cantos rodados, arenas y limos, que alternan con gravas.
También pertenecen al cuaternario los materiales
coluviales que se aprecian entre La Pared y el Polvorin. Están formados por
derrubios de ladera y consisten en bloques, bolas y cantos de calizas urgonianas
acumuladas en la base de las fuertes pendientes del Pico del Moro como
consecuencia de la erosión superficial y de la gelifracción