La
hierba.
La
hierba para seco, que en el invierno es el principal alimento del ganado, desde
siempre se recoge entre finales de junio y principios de agosto; en la
actualidad, con la mecanización agrícola, la labor de siega y recogida es
menos dura y de más corta duración.
Antes
se segaban todos los prados a dallo, más corto y ancho que la actual dalla,
iniciando la siega por la mañana para terminar al atardecer. Con las
“cambadas” extendidas (cantidad de hierba en cada corte del dallo) se hacían
“lombios” con el fin de que el rocio de la noche no cogería toda la hierba.
En algunas ocasiones se aprovechaba la luz de la luna para segar la hierba por
la noche, y mientras se realizaba esta labor se cantaba como divertimento.
A
la mañana siguiente, cuando ya calentaba el sol, se esparcían los lombios con
las rastrillas. Pasadas dos horas se hacían “piluchos” (pilas pequeñas);
horas después se extendía nuevamente y se le daba vuelta. Si es que se iba a
dejar en el prado uno o dos días, antes de llevarla al payo, se hacían medias
hacinas. Por el contrario, si se dejaba en el prado, se hacían hacinas grandes,
preparándolas para el tiempo de lluvia para lo que se les colocaba un trozo de
sábano o plástico en su parte superior, costumbre ésta que se conserva en las
actuales hacinas.
A
los payos se trasladaba la hierba en los carros, a los cuales se les colocaba la
rabera, una prolongación del carro hecha con dos maderas paralelas terminadas
en curva hacia arriba, unidas por tres o cuatro listones, cuya finalidad no era
otra que la de aumentar la capacidad de carga. De igual modo se colocaba otra de
menos longitud que la rabera y sin curva, denominada la telera.
Cuando
la cantidad de hierba a transportar no era mucha, se hacía en sábanos y a lomo
de burro.
Actualmente
la hierba para seco se corta con la segadora, excepto en aquellos lugares que
por su dificultad orográfica se hace a dallo. Se recoge en fardos, alquilando
para ello una enfardadora del vecino concejo de Sangrices (Carranza), transportándolos
al payo en tractores y carros.
Al
contrario que para seco, la hierba en verde se corta a dollo. Esta se afila
clavando un pequeño yunque en la tierra, colocando sobre el mismo el corte de
la dalla y golpeándolo con la pica (pequeño martillo de forma semicircular y
mango corto). Aunque en la actualidad la pica se adquiere en las tiendas, antaño,
por lo general eran hechas en fragua. Para picar la dalla algunos lo hacen en
posición de sentado, pero lo más usual es el hacerlo tumbado en el suelo.