La Semana

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La semana 

Para este juego el campo utilizado era rectangular, dividiéndose en seis espacios cuadrados, de dos en dos, y uno semicircular en el extremo del rectángulo formado por los cuadrados correspondiéndoles a cada uno de ellos un día de la semana. 

Se marcaba el campo de igual manera que se hacía para el juego del truqueme, empleándose así mismo una piedra plana para jugar. 

La niña que iniciaba el juego, cogía la piedra y la lanzaba al cuadro correspondiente al primer día de la semana, debiendo de empujarla con el pie de cuadro en cuadro, siguiendo el orden de los días de la semana y saltando sobre un pie. No podía quedar la piedra sobre las rayas de demarcación de los cuadros, ni tan siquiera tocando las mismas. Una vez que se llegaba al domingo, se repetía la jugada en sentido contrario. Sucesivamente se lanzaba la piedra al siguiente cuadro hasta completar todas ellas en ambas direcciones. El juego finalizaba cuando todas las niñas que participaban acababan el recorrido. Cuando se hacia malas, se perdía el turno, volviendo a retomarlo cuando el resto de participantes cometían el error de pisar alguna de las rayas o que la piedra, como anteriormente se ha descrito, tocase las mismas, continuando desde el cuadro en el que se había cometido el fallo. 

Existían otros juegos practicados colectivamente por niños y niñas. Juegos como el pañuelo, tres navíos a la mar, el marro, el escondite y a los tutos.