Plaza Nueva o de
D. José Crespo
A
medida que se iba densificando el tráfico rodado por la carretera N-629, la
plaza tradicional de Lanestosa, en el punto más delicado de su travesía,
resultaba cada vez menos adecuada para las celebraciones colectivas, lo que pudo
resolver la población en 1964, trasladando las fiestas a un espacio un poco más
aislado y al mismo tiempo céntrico, una huerta a espaldas de la iglesia
parroquial, bien comunicado con la arteria principal de la villa.
El
proyecto ha resultado de muy acertadas proporciones dada la afluencia de gentes
a las populares celebraciones y, además, nada descontextualizado sino enraizado
con la propia tradición de la vieja plazo de la villa. El marco lo delimitan
dos crujías porticadas de tejavana sobre postes de madero y un lugar de
presidencia, o kiosco, en idéntico conformación y ensolado encementado. El
recinto tiene como morco referencial la tapia de una huerto, el testero de la
parroquia y uno cornisa de dos casas, antiguo casino. En su género, es uno de
los espacios más interesantes de Vizcaya, aunque, como en otro lugar se dice,
su uso se reduce prácticamente a actuaciones concretas: las fiestas de Los
Nieves. Raramente pasean por ella sus ocios las personas mayores, jubilados, de
Lanestosa ni la frecuentan los niños, que prefieren para sus juegos el Porque,
junto o los escuelas. El espacio no puede ser más apropiado, sin embargo.