Plaza Vieja
La
plazo Vieja, de España, de la República o de la Constitución, que de todas
estas formas se le ha rotulado en el presente siglo, es un espacio rectangular
con el eje mayor en el sentido Levante-Poniente.
Los lados menores están
constituidos por los muros pantalla que suponen a Levante la iglesia parroquial
y la caso que hace esquina entre la Calle La Fuente y Calle Correo, mientras por
el lado opuesto, el cierre es la caso nº 2 de la C/
Arena, si bien por aquí encuentra un espacio de prolongación, una
especie de segregación, en la calle Gómez Caballero que se cierra en esa
dirección por el palacio de Bringas, teniendo como referencia en el horizonte
las cuestas de Soba.
Mientras
tanto, los lados mayores, en cuyos elementos más tarde nos detendremos, lo
suponen al Norte la cornisa de casas con balconadas de mucha profundidad (nos 4
5-6 y 7) ya Mediodía las casas nos 2 y 3, una de ellas destinado a bar, y los
demás a funciones residenciales, si bien algunos de los arriba citados se
destinan parcialmente a servicios (Cajos de Ahorros y café).
No
es muy capaz la plaza vieja de Lanestosa pero, de cualquier forma, suficiente
para una población de su entidad. El traslado de algunas fiestas o la Plaza
Nueva no se ha debido a su falto de capacidad, sino al peligro que suponen este
tipo de celebraciones colectivas en un lugar tan pasajero, cruzado por una
carretera general bastante transitado. Esto, con todo, no ha significado paro la
plaza vieja la pérdida de su condición de paseo, foro, mercado, lugar de
relación y encuentro social por antonomasia de la comunidad. El paseo se
refugia bajo los pórticos que las balconadas ofrecen al abrigo de los vientos
dominantes del Norte. El mercado es un espacio reducido adosado a la iglesia
parroquial, una alhóndiga pequeña cubierto con tejavana que se soporto en
columnas de fundición; en la plaza vieja están las dos entidades de ahorros
del pueblo, y en ella o en sus inmediatas proximidades están cuatro de los seis
bares (algunos son también tiendo) que existen en la población.
La
imagen de la plaza vieja apenas ha cambiado nada en lo que va de siglo; al menos
eso revelan los testimonios orales y los fotográficos. Con todo, hay que
advertir de que el pavimento ha sido modificado para adecuarlo o los modernos
transportes pesados, siendo de asfalto toda la calzada. Antes, era su ensolado
de empedrado, que se remozaba en 1915. El empedrado era encachado ancho, de
cantos dispuestos en plano, como los que pavimento todavía un sector de la
calle Gómez Caballero. Se realizó con ocasión de rebajaría rasante; por
eso las casas que se acogen a la plaza precisan ahora de unas escalerillas
paro alcanzar el portal.