Plaza Vieja
n.º
4-5-6-7
En
primer lugar hay que resaltar el carácter típico del conjunto, muy enraizado
en la tradición constructiva de la comarca. Como en un sector de la calle
Lehendakari Aguirre y en muchas casas aisladas de la población, las balconadas
colgadas de modera de las cuatro casas, enrasadas, permiten un lugar cómodo de
estancia al abrigo de los vientos del Norte, paseo cubierto (2,20 m. de
profundidad), parte muy importante de la imagen de Lanestosa, y espacios de
transición de las casas.
Aunque
predominan los aspectos comunes sobre los diferenciadores en estas cuatro casas, hay que advertir el perfil quebrado del alero de la
casa nº 5,
quebramiento producido por la habitación abuhardillada cerrada con cristalera y
guarnecida con guardamalletas recortadas de madera, un volumen transversal muy
llamativo.
La
casa nº 4, la menos alterada de todas ellas, es la de más interés y juega un
papel muy urbano porque supone, llegando a la plaza desde la calle Arena, o sea
desde Los Tornos, la pantalla de cierre de la perspectiva, recortada esta al
fondo por el verde y blanco paisaje de Peña Lobera. Esta casa dispone de
postes de madera adosados al muro alineado por la calle Huertas. Entretanto, la
casa nº 6 está alterada; es de tres alturas, y la superior se cierra en
mirador vividero, mientras la intermedia es balconada abierta, con antepecho de
hierro que lleva las iniciales J. M. de un antiguo dueño: José Moza.
También
está modificada la casa nº 7, que se cierra con miradores pintados de marrón,
mientras lo está en gris la casa contigua.
Pero,
pasando por alto la escaso coincidencia generalizada de gustos de los
propietarios
en la elección del color a la hora de pincelar los exteriores, es de señalar
el estado de deterioro de la cosa nº 5, al menos en sus aspectos externos:
vejez de la pintura y rotura de los cristales, que afean mucho la parte más pública
de la villa.
Las
parcelas que ocupan estas cuatro casas son profundas, aunque sólo
relativamente;
es el segmento de la calle que mejor acusa este aspecto, que habrá que
relacionar
con un poblamiento antiguo, células quizá medievales que no habrán cambiado las dimensiones en las sucesivas reconstrucciones que sobre el solar se habrán
realizado. Las casas actuales no son muy viejas; precisamente la documentación
informa de varias construcciones en esta área desde finales del siglo XVIII y
sobre todo en los años que siguieron a la invasión francesa, hasta el año
1830 o poco más. En este periodo se debió remodelar la imagen de las casas de
esta plaza; y a esta época, aproximadamente, pueden corresponder estos
pintorescos elementos.
Salvo
la nº 4, las casas, que en cierto momento a comienzos del siglo estuvieron en
propiedad de la familia Mendia, de Valmaseda, permanecen cerradas la mayor parte
del año; alguna, incluso, sólo se usa ocasionalmente, lo que es situación
bastante frecuente en Lanestosa, como va expresado.