C/ Real nº
13
La
denominada casa de Colina
es el elemento residencial más culto y el edificio civil de mayor interés monumental de Lanestosa. Es un edificio palaciego de
cierto importancia, que resalta más aún en uno población de alto nivel medio
de edificación doméstica, pero sin descollantes ejemplares.
Su tipología y
sus componentes formales están perfectamente identificados con los palacios
hidalgos de mediados del siglo XVIII en una amplio zona del entorno, País Vasco
en general, La Rioja, Navarra, Burgos y Cantabria. En Carranza, por ejemplo,
es relativamente frecuente: El Callejo, Biáñez, Pando, Aldeacueva, y en lo
propia villa de Lanestosa se identifico con lo caso nº 27 de la calle
Lehendakari Aguirre, casas compactas, ordenadas desde un menguado hueco de
escalera,
de porte noble, pero sin lujos.
Nace
como edificio exento en una huerta, pero con intención urbana, abierto a la
calle en un magnífico porche. Es un edificio cúbico de dos plantas y camarote,
con desagüe hacia los cuatro vertientes. En la planta baja es fundamental el
zaguán con el acceso, lateralizado, a base de dos huecos apainelados sobre pila
con faja de placa-capitel. Los otros vanos mayores son todos adintelados, de
placa lisa con orejas; una imposto, también de placa lisa, define al exterior
la separación entre plantas, sin alusión alguna a molduras ni ningún otro
elemento decorativo jugoso. El balcón, centrado se tiene en repiso de piedra, y
es de barrotaje de forjo con nudos de panoja en los capiteles. Por su parte,
los cancelas de hierro del porche han desaparecido. Ponía cano zaguera el
palacio dispone de otro balcón, pero resuelto a nivel más modesto, en madera.
Como
bien se deduce de la documentación y de lo propia fábrica, no todo el edificio
se desarrolla a igual nivel de calidad que lo fachada, prefiniéndose para el
resto de los muros perimetrales mampuesto enlucido. Enlucida va también
aquella, pero su porte inferior, zocaleada, recoge un aparejo de digna
estereotomía. Los forjados son de viguería, muy bien conservada o juzgar por
lo del portal, que se sola con encachado geométrico
La
búsqueda documental sobre este edificio ha dado los frutos apetecidos. El
promotor
fue el comerciante de Lanestosa establecido en Madrid D. Juan Antonio Escudero
Gilón. Los armas que luce el escudo de lo fachada son: cuartelado en cruz y
cargado con escuson de castillo. En el primer cuartel aparece torre con hombre
armado y león rampante; en el segundo tres cruces y tres escudetes con tres
bandos, más bordura de aspas; al tercero: tres barras y cuarto tres bandas con
bordura de lises.
El
proyecto se encargó al maestro cantero de Cicero Fernando de Vegas (1761). El
remate de la cantería quedó en Pedro Gómez, vecino de Aras, quien firmó
escrituras el 31 de agosto de 1761, pon 12.700 reales. Pocos días después, el
7 de septiembre, se remataba la carpintería, siempre sobre el proyecto de
Vegas, quedando con lo armadura Santiago Martínez y Ventura de Trápaga, y con
el ventanaje, etc..., Andrés Bolera, de Espinosa.
Como
no podría ser menos (es lo que se repite en todos los pueblos del supuesto
recorrido) este palacio pretende ser lugar de hospedaje de Carlos V cuando en
1517 acudía desde Laredo, donde había desembarcado, hacia el interior de
Castilla. El anacronismo es aquí muy grande; lo que no es nada inverosímil
es que el rey pernoctana en la villa, término de lo primera jornada desde
Laredo antes de inician el acceso a Los Tornos.