RELACIONES
EN LA VILLA
Todos
los domingos y días de fiesta se reunían en la plaza gran parte de los vecinos
de la Villa, especialmente los jóvenes, para bailar al compás de la música
que interpretaba la banda municipal.
A estos bailes, por lo general, acudían
también gentes de los pueblos vecinos.
Antiguamente
se acostumbraba a dividir la plazo en dos, al principio con una cadena y
posteriormente con bancos. Esto se hacía así para distinguir el baile de las
gentes económicamente bien situados del de los de condición más humilde.
Las
mujeres de los ricos acostumbraban a reunirse y organizar actos sociales.
Cuando
había bailes especiales o verbenas, contrataban una orquesto y las hacían
fuera de la plaza, en fincas particulares. El resto de vecinos contrataban a la
banda para que tocase en la plaza y así no ser menos que los ricos.
En
uno de los edificios de la antigua plaza de la Constitución, hoy plazo de España,
existió un casino donde sólo podían entrar los señores e indianos, reuniéndose
por lo general para pasar sus ratos de ocio en amena charla o jugando a las
cartas.
La juventud, antaño, acostumbraba a reunirse frecuentemente en la calle.
Lo hacían frente a la fuente pública, pues como no existía agua en las casas
las muchachas acudían a la misma a por este necesario liquido. Se les
esperaba sentados en los muros del cercana puente, teniendo la oportunidad de
verlas y poder así mantener conversaciones con ellos.