El reloj y las
campanas
Lanestosa
disponía de reloj con esfera desde comienzos del siglo XVIII, cuando menos.
Esta máquina estaba estropeada en 1746, pero un siglo después 1857 estaba ya
en tan mal estado que la villa pensó era menos gravoso comprar uno nuevo que
someterse o los gastos de mantenimiento. Las condiciones los hizo Francisco
Solana, relojero de Ampuero, pero el remate se lo llevó José Martínez,
relojero de Bilbao, por 6.500 reales. En la placa de ponerlo en hora se lee la
cartela de este famoso relojero: JOSE MARTINEZ/ BILBAO. No es la máquina más
antiguo que existe en Vizcaya, pero si uno de los pocos relojes que de esos
fechas permanece en uso.
Las
campanas son modernas; la grande de 1944 y la pequeña de 1961.
Lo
mismo que antes abogábamos porque los elementos patrimoniales construidos
alcancen sin problemas el siglo XXI hacemos ahora con el reducido conjunto de
muebles de la iglesia de San Pedro.